SABEDORAS
La Voz de la Tierra
Es una miniserie documental, cada episodio contiene una entrevista de mujeres diversas que reconocen y hablan desde sus propias medicinas: el canto, la palabra como acto político, el autocuidado como resistencia y el poder femenino como una fuerza transformadora.
Desde artistas, lideresas, hasta cuidadoras de saberes ancestrales cada una revela como la voz, el cuerpo y la acción se convierten en energía viva que atraviesa la memoria, la espiritualidad y la fuerza cotidiana de las mujeres que transforman sus territorios desde adentro hacia afuera.
Temporada 1
Cuatro mujeres, cada una con su propio don, reencarnan distintas formas de autocuidado femenino. Mercedes nos invita a escucharnos en circulo como un acto amoroso, Eloísa comparte algunas vivencias desde su lucha comunitaria, Angelica nos da la introducción a los arquetipos de la mujer como caminos de un poder interior que nos brinda el autoconocimiento y Luisa que explora el poder de la música medicina como sanación colectiva.
Soy la abuela Mercedes Cozcacuauhtli, mujer mexicana y caminante de las tradiciones solares y lunares desde hace más de 20 años, guiada por mis mentores espirituales y comprometida con el servicio a la comunidad y a los saberes ancestrales. Soy jefa de danza de sol, portadora de pipa y danzante mexica, mujer medicina de temazcal y caminante de la montaña en búsqueda de visión. También soy artesana, tejedora y cantautora de cantos ceremoniales, fundadora del círculo de cantos y saberes ancestrales Chantico, un espacio de contención familiar y comunitaria. Continúo mi formación como contadora del tiempo, y camino como hierbatera, rezadora y diseñadora de trajes ceremoniales. Más allá de todo ello, me reconozco como una mujer clara, sincera y fuerte de corazón, llena de amor y sabiduría, que comparte su casa, su alimento y su palabra con quien lo necesite.
Soy Luisa Batero, una mujer profundamente conectada con el sonido, la tierra y los saberes ancestrales, cuyo camino se ha orientado hacia la conciencia, el autoconocimiento y el servicio a la comunidad. Desde hace seis años participa como Danzante de la Luna y ejerce oficios como sahumadora, yerbatera y tejedora, entendidos como responsabilidades de cuidado y transmisión de la memoria viva de los pueblos. Su vínculo con la naturaleza guía su aprendizaje y su forma de vivir. Actualmente está culminando su formación como Licenciada en Música y trabaja como profesora de niños y niñas, utilizando el sonido como herramienta para el desarrollo emocional y creativo. A través del canto y la facilitación de espacios de bienestar integral, comparte su propósito de acompañar procesos de sanación, aprendizaje y construcción de comunidad, caminando siempre con gratitud, respeto y compromiso con la paz.
